El Partido Popular se hizo con el poder en España el pasado 20 de noviembre tal y como habían previsto todos los analistas políticos. Indudablemente, la situación económica del país y el desgaste del antiguo gobierno dirigido por el socialista José Luis Rodríguez Zapatero han sido claves para concederle al PP la mayor victoria electoral de su historia, en la que han conseguido una mayoría absoluta de récord, 186 escaños. Durante los próximos cuatro años, el gobierno encabezado por Mariano Rajoy podrá hacer y deshacer a sus anchas, lo que representa casi tantas ventajas como inconvenientes para un país que sigue la senda del decrecimiento y del desempleo desde hace ya casi cuatro años, sin haberse desviado de este camino ni un ápice. En época de crisis es habitual el cambio. Todos los gobiernos que se han enfrentado en los últimos meses a unas elecciones han caído y previsiblemente ocurrirá lo mismo con aquellos que todavía esperan a que el pueblo hable.

Caballo de batalla

El principal problema al que va a enfrentarse el nuevo gobierno español afecta a más de cuatro millones de personas: el desempleo. El paro supone un problema estructural enquistado en el sistema económico y social español. Siempre, no solo ahora, las tasas de personas desocupadas en España han estado por encima de la media europea y, actualmente, aunque la situación económica no sea tan catastrófica como en otros países, la cifra de desempleados se eleva hasta niveles casi insostenibles. La población ha comenzado a emigrar a otros países europeos como sucediera a mediados del siglo pasado e incluso a países latinoamericanos, donde el crecimiento es positivo y las oportunidades laborales, mucho más atractivas. Parar la sangría que supone el paro y la fuga de cerebros será uno de los principales caballos de batalla del Partido Popular.

Los feudos nacionalistas

Los únicos territorios que no se han teñido de azul tras los últimos comicios nacionales han sido Cataluña y el País Vasco. Los catalanes, que eligieron un cambio de gobierno anteriormente, están sufriendo los recortes más duros de toda España de la mano de su nuevo presidente Artur Mas. Por su parte, el gobierno vasco que encabeza el socialista Patxi López, apoyado por el PP, disfruta de una posición económica más favorable que la del resto del estado, pues los modelos de producción y el control de las cajas de ahorro vascas ha sido mayor durante los últimos años.

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La entrada ha sido publicada en Miércoles, noviembre 2nd, 2011 en 13:11 y está guardado bajo Actualidad, Política. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través de RSS 2.0 feed. Ambos comentarios son pings y actualmente cerrados